REDESCUBRIMIENTO DEL BARRIO DE EL PORVENIR
Tras una más que pacífica reunión de la asamblea anual de la Asociación, celebrada en las dependencias municipales de La Torre del Agua, y en la que el Presidente y el Tesorero de la Asociación solicitaron su relevo tras un mandato largo, fructífero y lleno de aciertos, glosados de forma elegante por el Presidente, nos dispusimos a disfrutar de la actividad señalada para ese día, nada más y nada menos que una visita guiada por el corazón del barrio de El Porvenir de la mano de Emilio Rubio de inabarcable conocimiento de la historia del arte de la ciudad.
La mañana se ofrecía espléndida y perfecta para el paseo, con el sol radiante y el cielo limpio y teñido de un azul primaveral intenso, después de varias semanas de desacostumbradas lluvias.
Tras la introducción de nuestro guía, en la que esbozó los orígenes del barrio recordando a los primeros propietarios pertenecientes a la incipiente burguesía industrial de Sevilla que optaron por asentarse en los alrededores de la Ermita de San Sebastián, a extramuros de las murallas de la ciudad, comenzamos el recorrido, durante el cual fue desgranando numerosas efemérides históricas y socio económicas relacionadas con el nacimiento y desarrollo del barrio, de difícil plasmación en estas escuetas líneas, pero que sin duda ayudaron a los asistentes a obtener un mejor y más completo conocimiento del barrio de El Porvenir .
La primera parada fue ante uno de los edificios que conformaron el complejo industrial de la fábrica de la Catalana de Gas, hoy reconvertido en gimnasio deportivo. Explicó nuestro guía que nos encontrábamos ante uno de los edificios emblemáticos de la arquitectura industrial de Sevilla, proyectado por Aníbal González y terminado de construir a mediados del segundo decenio del siglo XX.
A continuación la comitiva discurrió por la avenida de Felipe II, en la que el guía hizo especial reseña del edificio de viviendas de su número 4, obra de estilo regionalista igualmente diseñada por el ya citado arquitecto.
Ya en la avenida de la Borbolla explico con detalle las diferencias entre la casa Ozama, en el número 59 de la avenida, edificio proyectado en estilo modernista por el maestro de Obras Manuel Martínez Mas hacia 1915, y la casa Aceña, en el número 57 colindante y de estilo netamente regionalista, obra de Juan Talavera Heredia, resaltando las diferencias entre uno y otro estilo.
Continuando por la Avenida de la Borbolla llegamos a la actual sede del Colegio Oficial de Médicos, edificio de principios de los años 70 construido sobre el solar que ocupaba la casa encargada hacia 1913 por D. Pedro Rodríguez de la Borbolla a Anibal González.
Abandonamos la Avenida de la Borbolla para adentrarnos en el corazón del barrio por la calle Porvenir, tomando a continuación a la izquierda hacia el comienzo de la calle Progreso, de cuyo primer tramo destacó que es una de las zonas mejor conservadas del barrio, pues prácticamente todas sus casas, a uno y otro lado de la calle, no presentan modificaciones significativas, habiendo sido proyectadas en su mayoría por el arquitecto madrileño Pablo Gutiérrez Moreno entre 1916 y 1917.
Ya en la calle Brasil el guía resaltó la casa de su número 3, Villa Adelaida, obra del citado arquitecto Gutierrez Moreno y construida hacia 1912, en un estilo netamente modernista, de la que destacó la acabada realización de su fachada y la de la valla del cierre exterior.
En el cruce con la calle Santa Rosa, tomamos esta calle hacia la izquierda, buscando la calle San Salvador, en la que se encuentra la iglesia de San Sebastián, del siglo XV y de estilo gótico mudéjar. Continuando por esta misma calle, el guía indicó la importancia arquitectónica del edificio de viviendas del número 22, obra de José Espiau y Muñoz, construido hacia 1923.
A continuación nos adentramos de nuevo en la parte central del barrio a través de la calle Exposición, calle en la que hizo especial mención al edificio de viviendas señalada con los números 17 y 19, muestra destacada del estilo racionalista y obra del arquitecto cántabro José Manuel Bringas Vega.
Ya para finalizar la visita recorrimos la calle Porvenir en dirección a la avenida de la Borbolla. Caminando en esa dirección, A la izquierda, se encuentra la antigua fábrica de Coromina, exponente de la arquitectura industrial de Sevilla y obra de Anibal González. Algo más adelante y en la acera de enfrente a esta fábrica se encuentran varias casas obra de José Espiau, destacando el guía el hecho de que dos de ellas, las de los números 18 y 20, presenten fachadas insulsamente oblicuas a la calle.
Con esto el guía dio por terminada la visita, si bien antes de la despedida quiso hacer hincapié en la paradoja que a veces se deriva de la aplicación de la normativa de protección de edificios catalogados y sometidos a alguna figura de protección, como lo son una gran parte de las casas y edificios del barrio de El Porvenir pues, por un lado, gracias a esta protección se consigue la conservación de la fisonomía del barrio, pero, por otro lado, se dificulta la necesaria renovación de los edificios y, con ello, el rejuvenecimiento de la propiedad con el acceso de nuevas generaciones.
En definitiva, un paseo maravilloso que sin duda ha conseguido que los participantes en esta actividad veamos este bonito barrio de Sevilla con ojos distintos a los que estábamos acostumbrados pasear sin prestar la atención debida a las obras arquitectónicas que contiene.
Marzo 2025
Luis Conradi
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